

Cinco herramientas que pueden ir en tu web. Todas funcionan igual: quien entra mete sus datos, ve un resultado que le sorprende, y para el plan completo te deja su correo y su teléfono. Pruébalas: están enteras. Y si tienes otra idea, la diseñamos contigo.
Seis datos y en diez segundos sabe cuántas calorías le tocan al día, y cuánta proteína, carbohidratos y grasa.
Revisa los datos: edad, peso y altura.
Estimación orientativa calculada con la fórmula de Mifflin-St Jeor. No sustituye la valoración de un profesional.
En tu web, quien calcule sus macros deja su correo y su teléfono, y recibe un PDF con:
▸ Cada persona que use la calculadora se convierte en un contacto tuyo.
Con una cinta métrica y tres medidas. Dice tu porcentaje, tu categoría y cuántos kilos son grasa y cuántos músculo.
Revisa las medidas: la cintura tiene que ser mayor que el cuello.
Método de la Marina de EE. UU. Margen de error habitual de ±3-4 puntos respecto a una medición de laboratorio. Es una estimación: no sustituye una valoración profesional.
En tu web, quien se mida deja su correo y su teléfono, y recibe:
▸ Cada persona que se mida se convierte en un contacto tuyo.
Tres respuestas y le dibuja su plato, con las raciones medidas con su propia mano. Sin báscula y sin contar calorías.
Tu mano es proporcional a tu cuerpo: por eso sirve de medida, y la llevas siempre encima.
Guía orientativa de raciones con la mano, pensada para adultos sanos. No sustituye un plan de un dietista-nutricionista.
En tu web, quien vea su plato deja su correo y su teléfono, y recibe:
▸ Cada persona que vea su plato se convierte en un contacto tuyo.
Seis toques y sale una nota de 0 a 100, con sus dos puntos más flojos señalados.
Te falta alguna respuesta.
En tu web, quien haga el test deja su correo y su teléfono, y recibe un plan de 4 semanas para sus dos puntos más flojos, con un objetivo pequeño cada semana.
▸ Cada persona que haga el test se convierte en un contacto tuyo.
Cinco preguntas sobre cuándo y cómo come. Al final, un perfil que explica por qué le cuesta, más allá de "tener fuerza de voluntad".
No es un diagnóstico. Si la comida te genera mucha angustia o sientes que pierdes el control, habla con un profesional sanitario.
En tu web, quien haga el test deja su correo y su teléfono, y recibe el plan para su forma de comer: qué cambiar primero, cómo organizar la semana y qué hacer cuando aparece el antojo.
▸ Además, sabrás cómo come cada contacto antes de la primera consulta.